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Ajedrez en tiempos de pandemia (por el MI Eric Sos)

El Covid-19 ha revolucionado el panorama mundial en todas las áreas. El ajedrez no ha sido menos, pues la enfermedad también lo ha puesto en jaque: torneos cancelados, aumento sensible en la práctica online, jugadores que prefieren “retirarse” hasta nuevo aviso, etc.

En los últimos meses, he podido participar en algunos eventos. Mis sensaciones en el tablero han sido variopintas, desde orgullo por el valiente organizador que todavía se atreve a trabajar en pos de nuestra bella disciplina hasta el terrible desagrado por algunas medidas obligatorias. Trataré de detallar mi experiencia en varios puntos que me parecen fundamentales:

  1. El uso obligatorio de mascarilla: Como todo el mundo bien sabe, en España la mascarilla es obligatoria desde hace algún tiempo. Durante las partidas, como no podría ser de otra forma, también es obligado portarla. Por suerte, en los torneos que he participado, los organizadores se han aprovisionado de una buena cantidad de mascarillas para el uso de los jugadores. No obstante, la mascarilla ocasiona multitud de problemas para la práctica.
  • No son pocos los jugadores con problemas de ansiedad u otras sintomatologías derivadas del estrés. He conocido ya a varios que me han comentado la incomodidad que sufren cuando su ansiedad aumenta, y que tienen problemas para respirar bien. La dificultad respiratoria, sea real o psicosomática, es realmente incómoda para jugar una partida de ajedrez. 
  • Algunos compañeros que utilizan gafas se quejan de que éstas se les empañan con frecuencia durante la partida. Puedo imaginar lo desagradable que es tener que pasar un trapito a las gafas cada dos por tres durante la partida. Ni que decir lo complicado que puede resultar esto durante una partida rápida.
  • He presenciado en más de una ocasión la actitud de árbitros intransigentes, repitiendo una y otra vez a los jugadores que se coloquen bien la mascarilla cuando apenas se ve mal colocada. De hecho, en una de mis partidas, cuando tanto a mi rival como a mí nos quedaban 5 segundos (más el incremento) un árbitro advirtió a mi oponente que llevaba mal colocada la mascarilla… ¡en su tiempo!

 Hay más pequeños detalles, pero los 3 puntos anteriores, me parecen los más resaltables. Cabe decir, que no en todos los países es obligatorio jugar con mascarilla. Por poner un ejemplo, en Alemania el uso de mascarilla es opcional.

  1. Movilidad: Durante una partida de ajedrez, mientras más cómodo estés, mejor juegas. En los tiempos que corren, en las partidas lentas, no puedes levantarte de la silla más que para ponerte detrás de tu propia silla: nada de dar un paseo por la sala a ver alguna partida o meditar acerca de la tuya misma. Puedes preguntar al árbitro si te permite ir al baño, pero esto también es más molesto que ir por tu propia cuenta. Al acabar la partida, tienes que abandonar la sala para evitar todo contacto, por lo que no puedes quedarte a observar el resto de mesas.
  1. Análisis: Por lo menos en los torneos que he disputado, no había habilitada una sala de análisis. Desconozco si esto es lo habitual, pero es un cambio que he notado. 
  1. No espectadores: Habrá muchos que piensen que en los torneos de ajedrez poca gente quiere observar las partidas… Pero esto no es cierto, además de amantes del ajedrez, hay padres, novios/as, amigos/as, etc. No son pocos los aficionados que me han preguntado “me dejarán entrar a mirar las partidas”. 
  1. Entrega de premios a puerta cerrada: No es un contratiempo muy importante, pero si es cierto que resta visibilidad a las competiciones. La emoción de ser aplaudido al recibir un premio es motivante, sobre todo para los más pequeños.

Podría citar otras cuestiones, pero esto es todo por el capítulo de hoy.

Y tú, ¿has participado en eventos durante la pandemia? ¿Qué cosas resaltarías de la “nueva normalidad” ajedrecística? ¿Estás de acuerdo con todas las medidas protocolarias?

 

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